Qué es SMC

El SMC (Sheet Moulding Compound = compuesto de moldeo suministrado en lámina) es un "compound" basado en una matriz de resina termoestable, con cargas minerales, y reforzado mediante fibras, principalmente de vidrio. La resina es, generalmente, de poliéster insaturado (UP) o de vinil-ester (VE).

Con el objetivo de mejorar sus características y su comportamiento durante el proceso de transformación, se añaden otros componentes: catalizadores, inhibidores, aditivos termoplásticos, agentes desmoldeantes y espesantes, y pigmentos.

PROCESO DE FABRICACIÓN DEL SMC

Se pesan y mezclan de forma automatizada los componentes de la “pasta madre”: resinas, cargas minerales y aditivos. Los pigmentos y aditivos secantes se dosifican y mezclan de manera contínua con la pasta madre mediante un proceso controlado por ordenador, dando lugar a la pasta de impregnación, la cual es llevada inmediatamente a la línea de impregnación de la fibra de vidrio o de la fibra de carbono.

La pasta de impregnación se deposita sobre unas cajas dosificadoras, bajo las cuales se desliza un film transportador. Simultáneamente se corta la fibra de vidrio a una longitud predeterminada, cayendo sobre la capa de pasta de impregnación en movimiento. Un segundo film, también impregnado con una capa de pasta, cubre la fibra cortada, creando una especie de “sandwich”.

La lámina resultante se conduce a través de una serie de rodillos de compactación para asegurar la perfecta impregnación y humectación de las fibras cortadas. Al final de la línea de impregnación, la lámina puede enrollarse en bobinas, MegaRolls, o bien plegarse en zig-zag, dentro de cajas.

SMC Production Diagram

MADURACIÓN Y CONSERVACIÓN

El material SMC debe madurar antes de alcanzar las condiciones óptimas para el moldeo. La pasta de resina cambia, desde un estado líquido en el momento de su fabricación, hasta un estado semi-sólido en su periodo de óptimas condiciones. Este cambio en la viscosidad se consigue mediante la adición del agente espesante durante la fabricación. El periodo requerido de maduración es habitualmente de entre 2 y 4 días, en función de cada formulación concreta.

Incluso una vez madurado, el material continúa espesando a menor velocidad, dependiendo de la temperatura de almacenamiento. Es por esto que existe un periodo de utilización óptima, entre 1 y 6 meses, dependiendo principalmente de la formulación específica y de la temperatura de almacenamiento, recomendada entre 5ºC y 25ºC. Temperaturas superiores de almacenamiento pueden reducir de manera significativa el tiempo de usabilidad del SMC.

MOLDEO DEL SMC

El SMC se moldea principalmente en procesos de compresión en caliente, para la producción de piezas grandes y relativamente planas. Aunque las actividades de moldeo son realizadas por nuestros clientes, Astar suele estar presente durante las pruebas de moldeo, ofreciendo una completa asistencia técnica.

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